Un sujeto atacó sexualmente a su hija durante tres meses en el municipio de Rincón de Romos durante el 2014 porque se le hizo fácil, por lo que fue sentenciado a 22 años de prisión por violación equiparada y a otros 2 años 7 meses y 15 días de cárcel por atentados al pudor, aunque presentó un recurso de apelación con la intención de que le redujeran tales penas.
Sin embargo, tras estudiar el caso, los magistrados de la Sala Penal del Supremo Tribunal de Justicia decidieron confirmar ambas sentencias.
El acusado es Alberto Macías Reyes, que se encuentra recluido en el Centro Penitenciario Estatal Aguascalientes.
Los hechos que se le imputan ocurrieron en un domicilio de la calle Pedro Guerrero de la colonia Solidaridad, en el citado municipio, de febrero a mayo del 2014.
Alberto contrajo matrimonio con una mujer con la que procreó cuatro hijos, entre ellos la ofendida, que al momento de los hechos contaba con 11 años de edad.
En esos tres meses, en varias ocasiones la atacó sexualmente a su hija y lo hacía hasta tres veces por semana.
La última vez que lo hizo fue el jueves 1 de mayo del 2014, por la noche, cuando entró a la habitación donde dormía y tras someterla la violó.
La hermana mayor de la víctima se dio cuenta de los hechos y se los informó a su mamá, que cuestionó a la agraviada y le confirmó que su papá tenía 3 meses abusando de ella, aunque le dijo que no le había platicado nada debido a que la tenía amenazada con golpearla si le contaba algo a alguien.
La mujer encaró a Alberto, que aceptó haber violado a su hija con el argumento de que se le hizo fácil.

Ante esto, lo denunció penalmente y fue detenido y presentado ante el juez Mixto de Primera Instancia con sede en el Cuarto Partido Judicial de Rincón de Romos, que le siguió un proceso y el miércoles 21 de febrero del 2018 le dictó sentencia condenatoria tras hallarlo culpable por violación equiparada y atentados al pudor, imponiéndole una pena de 22 años de prisión por el primer delito y de 2 años 7 meses y 15 días de cárcel por el segundo.
Sin embargo, Alberto no estuvo conforme con tal resolución y a través de su defensa presentó un recurso de apelación el jueves 8 de marzo del 2018 para que le redujeran las sentencias.
Empero, los magistrados del S.T.J. que analizaron el caso decidieron confirmar las dos condenas.
Por atentados al pudor lo sentenciaron a 2 años 7 meses y 15 días de prisión, sanción que ya cumplió debido a que ha estado preso desde el lunes 26 de mayo del 2014, por lo que se ordenó su inmediata libertad por este delito.
No obstante, fue condenado al pago de 206 días multa, 13 mil 132 pesos con 50 centavos, a favor del fondo para la administración de justicia del Poder Judicial del Estado y al pago de los tratamientos psicológicos necesarios para la víctima.
Por violación equiparada fue sentenciado a 22 años de cárcel, al pago de 19 mil 125 pesos por concepto de multa igualmente a favor del fondo para la administración de justicia y al pago de la atención psicológica necesaria para la ofendida, por lo que seguirá tras las rejas para que pague por este delito.

