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¡Gracias Quique!

Redacción9 octubre, 20205min
Q.E.P.D. Enrique Hernández.
Nos vemos un día de estos...

Aguascalientes.- Un cáncer metastásico que se le había declarado apenas mes y medio atrás se llevó ayer al periodista, conductor de noticieros y abogado Luis Enrique “Kike” Hernández Morales, quien el pasado 5 de septiembre había cumplido 30 años de vida. Su deceso ocurrió hacia las cuatro de la tarde de este jueves en el área privada del Hospital Hidalgo.

Su amor a la vida alargó unos días su agonía, hasta que la maligna enfermedad le arrancó la existencia. Kike era muchacho de proyectos y su inquietud lo llevó a tratar de hacer las cosas diferente. Tenía pasión por su quehacer. Escribía comentarios editoriales para HIDROCÁLIDO, redactaba para Aguas una página sobre política y cada noche tenía a su cargo el último noticiero de la jornada.

Mucho le apasionaba también la Fiesta Brava, pero lo que más le atraía era servir. Por eso se graduó en la Autónoma de Aguascalientes como licenciado en Derecho y después se fue a vivir a Madrid para cursar una Maestría. Sin embargo era la comunicación la que llenaba sus aspiraciones.

Fue uno de los periodistas que de todo el mundo realizó la transmisión radiofónica de la llegada del Papa Francisco como Pontífice de la Iglesia Universal y se las ingenió para estar en una primera fila y desde ahí hacer su crónica. La forma de lograrlo fue conseguir con sacerdotes hidrocálidos que estudiaban en Roma, una sotana y una cota.

Eso demostró su sagacidad, que una vez reincorporado al diarismo le hizo ganar en varias ocasiones la nota de 8 columnas. Fue corto el camino que la vida le permitió recorrer, pero lo aprovechó a cabalidad, aunque él quería hacer muchas cosas más.

Kike Hernández sintió quebrantada su salud en mayo de este año, pero ni él, ni los médicos a los que vio sospecharon de que había contraído un cáncer, dado que era un joven lleno de ilusiones y de ganas, de muchas ganas de vivir.

Pero el fatídico padecimiento lo fue minando y de las revisiones se pasó a las tomografías y aquello empeoraba. Se sometió a una primera cirugía, no mejoró y fue cuando el especialista doctor Froylán López, con estudios de alta especialización de por medio, descubrió que el mal había hecho metástasis. Fue el principio del fin. Todavía lo llevaron la semana pasada a Monterrey buscando la cura que nunca llegó.

Carismático, a Kike se le facilitaba hacer amigos. Los tuvo por decenas y todos tomaron turno para ir al HH a despedirse de él.

Las familias Hernández y Morales Peña están profundamente consternadas por su prematuro fallecimiento.

La voz y los escritos de Luis Enrique Hernández Morales ya nunca se escucharán, porque ese punto luminoso de inteligencia ha quedado envuelto por las sombras de la Eternidad.