- Dos sicarios lo balearon en el cuello para quitarle la vida
- Su hijo trató de defenderlo armado con un bate de beisbol, pero fue privado de su libertad y terminó golpeado
Un padre de familia, dedicado a la venta de drogas en la comunidad Villa Juárez, perteneciente al municipio de Asientos, fue ejecutado de un disparo en el cuello al interior de su domicilio en esa población.
Su hijo, al tratar de defenderlo con un bate de beisbol de los dos sicarios que lo agredieron, momentáneamente fue privado de su libertad por éstos y terminó golpeado.
Los hechos ocurrieron este lunes, minutos después de las cinco de la madrugada, en la casa marcada con el número 587 de la calle Ejidal casi esquina con Alameda, en Villa Juárez.
En este lugar vivió la víctima mortal, Juan Manuel Jiménez alias “El Coyo”, de 52 años de edad, que contaba con antecedentes penales por distribución y venta de drogas.
Esa ilícita actividad, presuntamente, la realizaba junto con su hijo de 25 años, presente en el domicilio al momento del ataque dirigido a su padre.
Las primeras investigaciones realizadas por las autoridades revelaron que al menos dos sujetos llegaron a esa dirección y entraron a la fuerza a la casa.
En el interior sorprendieron a Juan Manuel, a quien agredieron con disparos de arma de fuego.
Uno de ellos hizo blanco en su cuello y le quitó la vida.
El hijo del quincuagenario, armado con el bate de beisbol, hizo frente a los dos sicarios, pero éstos lo sometieron y se lo llevaron privado de su libertad.
Minutos después, el joven fue localizado golpeado a unos metros del domicilio.
Una hija de Juan Manuel llamó a los servicios de emergencia para reportar la agresión a su padre y en respuesta se movilizaron oficiales de Seguridad Pública Estatal y Municipal de Asientos, así como paramédicos, que confirmaron la muerte del hombre baleado.
Los elementos policiales acordonaron la zona para dejarla a disposición del personal de la Fiscalía General del Estado para la práctica de las diligencias.
Elementos del Instituto de Ciencias Forenses y Policía Científica procesaron la escena del crimen, recolectaron indicios y trasladaron el cuerpo del ejecutado al Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia.
A la par, agentes de la Policía de Investigación Criminal iniciaron la investigación respectiva para esclarecer los hechos y dar con los responsables del homicidio, ya que los oficiales desplegaron un operativo para localizarlos, pero no tuvieron éxito.

