La Fiscalía General del Estado no ha podido determinar las causas de muerte del sacerdote retirado Enrique Hernández Pérez, de 88 años de edad, por el estado en el que fue encontrado su cuerpo, por lo que siguen siendo un misterio los hechos que desencadenaron en su fatal desenlace.
La primera línea de investigación sobre la muerte del adulto mayor era que dejó una veladora encendida mientras dormía y que ésta provocó un incendio, que originó que muriera calcinado.
El pasado martes, al filo del mediodía, familiares de Enrique fueron a buscarlo a su casa en el número 6 de la calle Peñitas, en la zona Centro de la cabecera municipal de Asientos, debido a que tenían días sin poder contactarlo y lo encontraron ya sin vida, por lo que alertaron a las autoridades.
Elementos del Instituto de Ciencias Forenses y Policía Científica procesaron el escenario de los hechos y remitieron el cadáver del religioso en retiro al Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia de ley, pero por las condiciones en las que estaba el cuerpo no se ha podido esclarecer la causa de su deceso.


