La mujer encontrada sin vida en su domicilio en el fraccionamiento Santa Anita la tarde del pasado martes murió a causa de un infarto, de acuerdo al resultado de la necropsia que se le practicó en el Servicio Médico Forense.
Su hijo, Iván Barajas, de 55 años de edad, que había sido asegurado por las autoridades tras el hallazgo de su madre finada, fue puesto en libertad al no haber delito qué perseguir.
La víctima, de aproximadamente 80 años de edad, fue vecina de la calle Teresa de Ávila del mencionado fraccionamiento.
La tarde del martes oficiales de Seguridad Pública y paramédicos se trasladaron a esa dirección para atender un reporte sobre unas personas inconscientes y hallaron a la mujer ya muerta y a su esposo delicado de salud debido a que padecía de diabetes y presentaba un cuadro de deshidratación, por lo que tuvo que ser trasladado a un hospital a recibir atención médica.
Iván, que padece de esquizofrenia, era el que cuidaba a sus padres y los elementos policiales lo detuvieron mientras se realizaban las investigaciones sobre lo sucedido.
El cuerpo de la adulta mayor fue trasladado al SEMEFO para el estudio de ley y se concluyó que murió de un infarto.

