- Fueron detenidos en la colonia Del Trabajo tras una persecución y accidente al estrellar su auto contra un domicilio
Dos sujetos y una mujer involucrados en actividades de narcomenudeo, detenidos el segundo día del año en calles de la colonia Del Trabajo tras una persecución que terminó con un accidente cuando el auto en que viajaban se estrelló contra la barda de una casa, fueron vinculados a proceso, aunque lo enfrentarán en libertad.
Los acusados, Carlos Hiram “N” alias “El Bóxer”, Carlos Alberto “N” y Rosa “N”, enfrentan cargos por el delito contra la salud en su modalidad de narcomenudeo en la hipótesis de posesión de narcótico con fines de comercio en la variante de venta.

El viernes 2 de enero de este año, minutos antes de las siete de la noche, oficiales de la Policía Estatal los detectaron a bordo de un automóvil Chevrolet Camaro, en color negro, y al reconocerlos por sus actividades ilícitas les marcaron el alto, pero se dieron a la fuga.
Los elementos los persiguieron por varias vialidades del oriente de la ciudad hasta que se internaron en la colonia mencionada.

En el cruce de las calles 57 y Caldereros se estrellaron de frente contra la barda de un domicilio y fueron detenidos.
A Carlos Hiram le aseguraron 10 bolsitas con sustancia granulada; a Carlos Alberto otras 6 y a Rosa 5 más, por lo que fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público.

El contenido de las bolsas fue analizado por un perito químico, que determinó que se trataba de clorhidrato de metanfetamina (crystal).
Los tres detenidos quedaron sujetos a una carpeta de investigación y fueron consignados ante el juez de Control, que en la audiencia inicial calificó de legal su detención y les dictó el auto de vinculación a proceso, con un plazo de dos meses para la investigación complementaria.

A pesar de las imputaciones en su contra, Carlos Hiram, Carlos Alberto y Rosa no fueron encarcelados y el juicio lo llevarán en libertad, aunque cada mes deberán presentarse a firmar ante la Unidad de Medidas Cautelares (UMECA), se les prohibió salir del país y del territorio que determine la autoridad judicial así como acercarse o comunicarse con determinadas personas.
Además, se les colocó un dispositivo de localización electrónica para su constante monitoreo.

