- Las autoridades aseguraron una carta póstuma donde habría revelado los motivos de su suicidio
Una estudiante de secundaria se suicidó en el cuarto de baño de su domicilio en la comunidad El Relicario.
Su madre informó a las autoridades que llevaba una vida normal y tranquila, por lo que desconocía las razones por las que decidió acabar con su vida, aunque dejó una carta póstuma, cuyo contenido no fue revelado públicamente.
La adolescente, identificada como Natalia, de 14 años de edad, cursaba el tercer grado de secundaria.
El pasado lunes, aprovechando que nadie la veía, se introdujo al baño de su habitación y con un trozo de tela en color negro se ahorcó tras amarrarlo a la regadera.
La mamá de la jovencita tenía que salir a trabajar y un cuñado de ella se encargaba de llevarla a la escuela.
El lunes, al ver que se hacía tarde para salir, el hombre entró al cuarto de su sobrina política y vio encendida la luz del baño, por lo que le llamó para apurarla.
Al no tener respuesta decidió entrar al sanitario y encontró a la adolescente suspendida del cuello con el trozo de tela, que cortó para rescatarla y acostarla en la cama.
El testigo solicitó ayuda a los servicios de emergencia y después le llamó a su cuñada para avisarle que su hija había atentado contra su vida, por lo que la mujer tuvo que salirse de su trabajo para regresar al domicilio.
Alrededor de las ocho de la mañana se recibió la llamada de auxilio y oficiales de la Policía Municipal se trasladaron al sitio así como paramédicos del ISSEA de la ambulancia ECO-432, que revisaron a la estudiante y confirmaron que ya no presentaba signos vitales.
Agentes de la Policía de Investigación Criminal, al iniciar las indagatorias, entrevistaron al tío político de la jovencita, que les narró la forma en la que la encontró.
Además, hablaron con la mamá de Natalia, que les dijo que su hija no contaba con algún diagnóstico de depresión y llevaba una vida normal y tranquila, por lo que desconocía los motivos por los que se suicidó.
Elementos del Instituto de Ciencias Forenses y Policía Científica, al procesar la escena, localizaron un recado póstumo y un pequeño banco en color verde que habría utilizado para amarrar el trozo de tela a la regadera.
La carta y el banco fueron asegurados como indicios del hecho.
El cuerpo de la estudiante, que vestía sudadera en color negro, pants en colores rojo y negro y calcetines en color gris, fue trasladado al Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia.


