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CULTURA | 22/04/2019 09:10

Versalles destapa el lado femenino de la corte

Habitación de la reina en el Palacio de Versalles. EFE
Habitación de la reina en el Palacio de Versalles. EFE (Foto:EFE )
Versalles (Francia), 22 abr (EFE).- El esplendor recobrado de los apartamentos privados de María Antonieta en el Palacio de Versalles sirve de excusa para contar la vida en la corte de figuras femeninas a lo largo de tres reinados de Francia. Además de los aposentos de la última monarca del Antiguo Régimen, que han sido restaurados para que recuperaran el aspecto que tenían antes de la Revolución Francesa, el Palacio ha reconstruido los de Madame de Maintenon, esposa "secreta" de Luis XIV, y ha sacado a la luz el influjo arquitectónico de María Leszcynska, llamada "la polaca", que se casó con Luis XV. Si la primera, que unió su suerte a la de su esposo, Luis XVI, es sobradamente conocida, las otras dos han sido "olvidadas y apartadas en la historia", en palabras del director del museo de Versalles, Laurent Salomé. "Es muy emocionante saber que, a la vez, el tiempo no borra nada y además nos permite redescubrir aspectos que pensábamos conocer", declaró la presidenta del Palacio, Catherine Pégard. El apartamento de María Antonieta (1755-1793), tras tres años de restauración, reabre ahora al público con sus cuatro habitaciones coloridas, cargadas de flores, figuras bañadas de oro y pinturas que adornan el techo. Era allí donde se desarrollaban todas las obligaciones maritales de la pareja real, un espacio que se encuentra con la misma decoración que dejó María Antonieta en 1789, antes de su encarcelamiento previo a su muerte en la guillotina cuatro años más tarde. El dormitorio de la reina es la estancia más importante del apartamento, el lugar donde pasaba la mayor parte del tiempo. Un espacio público donde sus cortesanas acudían cada mañana y cada noche para comprobar cuando su señora se levantaba y se dormía. Era allí donde las reinas debían dar a luz, obligadas a hacerlo en público para que toda la corte pudiera verificar que los futuros herederos eran fruto de sus entrañas. Este apartamento refleja la vida pública de las mujeres de la monarquía francesa, centradas en unas instalaciones muy expuestas a los ojos de los personajes políticos de la época. Menos brillo presentan los aposentos de Madame de Maintenon (1635-1719), primero amante de Luis XIV, que la tomó después como esposa, en secreto, en 1683, a la muerte de María Teresa de Austria. Versalles ha reconstruido el lugar en el que se celebró ese enlace, muestra de la decoración emblemática del siglo XVII. Instructora de los hijos bastardos del Rey Sol, fue ampliando su influencia sobre el monarca y está considerada como una de las primeras mujeres de la realeza francesa que tuvo un papel central en la sociedad. En 1686 creó una institución educativa femenina y se dedicó el resto de su vida a ser profesora. "¡No fue en absoluto feminista! No se hablaba de feminismo en la época, pero fue un inicio", comentó Mathieu da Vinha, uno de los comisarios de la reconstrucción. Las pinturas murales del apartamento de Madame de Maintenon fueron colocadas en el lugar en el que estaban en la época, según las indicaciones que figuran en el inventario del arquitecto de la corona en 1708. "Tras su carácter severo, fue un modelo increíble en la monarquía del siglo XVII", según Salomé. Discreta y apasionada por el arte asiático y griego, María Leszczynska (1703-1768) pasó 42 años en Versalles, lo que la convierte en la mujer que más años habitó en el palacio. Aristócrata polaca, desposó a Luis XV en 1725 y es la última reina de Francia que murió en el trono y la abuela de los tres últimos monarcas del país, Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X. Su huella indudable en Versalles la convierte en "una precursora de la arquitectura", en palabras de la comisaria Gwenola Firmin, que a diferencia de las otras dos reinas, no ha buscado recrear sus aposentos sino mostrar "su buen gusto" a través de obras que fue atesorando o que pintó ella misma. Repartidas en cuatro salas, las que habitualmente acogen los salones de los herederos al trono, han expuesto escritos, pinturas y porcelanas bañadas en oro, testigos de su refinamiento. "Con esta exposición queremos resaltar su gusto. No estamos aquí para contar su vida de forma exhaustiva", agregó la comisaria. Por Diana Buitrago
EFE
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