Aguasdigital

aguasdigital.com

Cultura

Viernes 19 de Abril de 2019

Tendencias

Aguascalientes
11°
C
Despejado
clima
11°C Despejado
Aguascalientes
11°
C
Despejado
clima
11°C Despejado
Viernes 19 de Abril de 2019
CULTURA | 06/02/2019 17:10

Frida Kahlo vuelve a "Gringolandia" con una gran exposición para levantar puentes

Una periodista toma una foto a la obra
Una periodista toma una foto a la obra "Autoretrato con monos" de la artista mexicana Frida Kahlo durante una vista previa de la exposición "Frida Kahlo: Las apariencias engañan" este miércoles en el Museo de Brooklyn en Nueva York (Estados Unidos). EFE (Foto:EFE )
Nueva York, 6 feb (EFE).- Frida Kahlo amaba y odiaba con la misma fuerza a los Estados Unidos o "Gringolandia", como lo llamaba, un país al que el museo de Brooklyn le ha dado la oportunidad de regresar al exponer a partir del viernes el arte, los vestidos y los secretos más íntimos de la artista mexicana, una exposición que "levanta puentes, en vez de muros". "Su relación con Nueva York fue complicada, como todo, fue amor-odio, ella amaba mucho Nueva York, pero también llegó a comprender algunas de las cosas que estaban rotas en el sistema económico", aseguró a EFE la comisaria del museo neoyorquino, Catherine Morris sobre la desaparecida artista. Para Circe Henestrosa, curadora de la exposición, titulada "Frida Kahlo: Las apariencias engañan", Kahlo "adoraba la ciudad de Nueva York, le encantaba, pero también fue aquí donde hizo más obra política". La comisaría explica que Kahlo pintó en los años 30 del siglo pasado el ambiente "que estamos viviendo hoy (...), esta diferencias entre los países. Tenía muchos conflictos con la idea de la división de las clases sociales". "Kahlo era mexicana, mujer, de piel morena y discapacitada: Es toda la intersección que tenemos hoy, (Kahlo es) la representación de todos los ideales por los que estamos luchando hoy para, realmente, sí, crear puentes, en vez de muros", argumenta. Entre algunos de sus más icónicos cuadros como "Autorretrato con monos"; de dibujos como "Las apariencias engañan", que da nombre a la exposición; fotografías; algunas de sus joyas y sus trajes tradicionales de tehuana, que se convirtieron en parte inseparable de la artista; el visitante se adentra en los poliédricos rincones de la intensa existencia de la artista. Su "mexicanidad", sus inquietudes y luchas políticas, su matrimonio con el artista Diego Rivera y sus estancias en San Francisco y Nueva York en la década de los años 30 son otros de los aspectos que recoge esta muestra, una versión de la cual ya fue exhibida el año pasado en el museo Victoria & Albert de Londres. La piedra angular son los objetos de la artista hallados en la residencia mexicana donde la artista nació en 1907, vivió y murió en 1954: "La casa azul". El hallazgo del guardarropa de Kahlo se materializó en una exposición en noviembre de 2012, organizada por Henestrosa, que "definía la construcción de la identidad de Frida Kahlo a través de la discapacidad y elementos de etnicidad". En junio de 2018, en Londres, se agregaron materiales de su casa, para poner la obra en contexto, y en la exhibición que el público podrá ver en Nueva York hasta el 12 de mayo se agrega "la historia biográfica de Frida Kahlo a través de fotografías", así como "elementos de etnicidad: cómo adopta este vestido de tehuana". Este traje tradicional, del que la muestra recoge una veintena de ejemplos, es tanto un reflejo de sus convicciones políticas como de su continuo esfuerzo por esculpirse a sí misma, a pesar de sus discapacidades físicas, como consecuencia de la polio que sufrió siendo niña y de un accidente de tráfico sufrido a los 18 años, que le obligó a llevar corsés ortopédicos. Esta prenda "simboliza a una mujer poderosa porque este vestido viene del istmo de Tehuantepec, donde las mujeres administran la sociedad", explica a Efe la comisaria, natural de esta región. "Ella adopta este vestido cuando ella se quiere ver muy mexicana, después de la revolución mexicana", dice Henestrosa antes de apuntar que "desde muy temprana edad" Kahlo empezó "a usar faldas largas para esconder la pierna, estableciendo una relación entre el vestido y su cuerpo". De este modo, con el traje de tehuana, caracterizado por su tocado de flores, una blusa corta y una falda larga Kahlo "va concentrar la mirada del espectador siempre del torso para arriba, distrayéndote de sus piernas". "Ella siempre estuvo muy adelantada a su tiempo, en la forma en cómo se vestía, en cómo intervino sus corsés ortopédicos que los pintó casi como un acto de rebeldía. Ella no dejó que su discapacidad la definiese, sino que ella se definió a sí misma en sus propios términos incorporando su arte a su cuerpo", subraya Henestrosa. Para la comisaria del museo Catherine Morris, la vida y obra de Kahlo cobran aún más relevancia por la era en la que vivimos, "una era de instagram, de medios sociales, en la que todo parece muy simple, blanco o negro y todo unidireccional". "Pero de hecho, la complejidad de Kahlo supone una oportunidad para hablar de lo compleja que es la gente, las conversaciones, las relaciones y hasta la política", dice Morris, que espera que el visitante vea a la artista como la "persona complicada, brillante e inspiradora" que era y "no como un icono (pop), un regalo o un momento de instagram", en los que la imagen de Kahlo se ha convertido. Jorge Fuentelsaz
EFE
Facebook Twitter Google Plus YouTube