Aguasdigital

aguasdigital.com

Espectáculos

Martes 20 de Noviembre de 2018

Tendencias

Aguascalientes
15°
C
Muy nublado
clima
15°C Muy nublado
Aguascalientes
15°
C
Muy nublado
clima
15°C Muy nublado
Martes 20 de Noviembre de 2018
ESPECTáCULOS | 08/11/2018 09:10

Toquinho: No hay falta de talento, hay falta de "brasileirismo"

El artista brasileño, Toquinho. EFE/Archivo
El artista brasileño, Toquinho. EFE/Archivo (Foto:EFE )
Sao Paulo, 8 nov (EFE).- Hijo de la bossa nova y una de las grandes figuras de la música popular brasileña, Toquinho lamenta la ausencia de una nueva generación de artistas, como lo fue la suya, un hecho que atribuye a la falta de un "Brasil maravilloso". "No hay una falta de talento, hay una falta de 'brasileirismo'. Está mi generación, la generación de Tom Jobim y ¿por qué no hay una generación (de artistas) ahora? Hay personas de talento, pero no hay una generación. No hay un Brasil", cuenta Antônio Pecci, Toquinho, (Sao Paulo, 1946), en una entrevista a Efe. Su generación -la de Caetano Veloso, Chico Buarque y Gilberto Gil- vivió un Brasil "maravilloso", afirma: el Brasil de la fundación de la capital, Brasilia, el del presidente Juscelino Kubitschek y el de la llegada del Cinema Novo, una corriente artística del cine brasileño que surgió a finales de 1950. "Lo que forjó mi generación no fueron nuestros talentos, fue Brasil. Brasil no forja nada ahora. Talentos existen, pero una generación unida, no", subraya. Nacieron con "la semilla de la bossa nova" y encontraron una dictadura militar en medio del camino que les obligó a ser creativos "para decir ciertas cosas que queríamos decir delante de una censura que era muy rigurosa". "La censura forjó nuestra creatividad, pero ninguna dictadura forja artistas, las dictaduras siempre son muy malas", advierte el creador de "A tonga da mironga do Kabulete", una canción de atrevimiento en tiempos de dictadura en Brasil. El compositor de "Aquarela" se siente optimista sobre el futuro de un "país enorme que lo tiene todo", pero que ha decaído en los últimos años en medio de la corrupción y de "unos políticos que los brasileños no merecen". En ese sentido, confía en que el futuro Gobierno del presidente electo de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, frene a la "antigua clase política que lo acapara todo" en el país suramericano y que ahora está "asustada" ante el aumento de la "rigidez de las leyes contra la corrupción". "Brasil tenía que pasar por todo lo que está pasando. Para limpiar alguna cosa tienes que ensuciarte las manos y creo que Brasil está en las manos ahora de personas que son incorruptibles. No veo al (juez) Sergio Moro corrupto, menos a Jair Bolsonaro. Eso es seguridad total de no corrupción", dijo. Brasil, precisó Toquinho, tiene que ser merecedor del pueblo que tiene y para ello, sostiene, los políticos deben de parar de robar: "Basta no robar lo que robaron, billones, trillones, y que haya un poco más de dignidad en esa política". Con más de cinco décadas de carrera a sus espaldas, Toquinho asegura tener la misma "sensación del comienzo", la de un joven músico que a inicios de la década de 1970 empezó a componer para el maestro Vinicius de Moraes. En un viaje en barco a Buenos Aires, Toquinho, que en la época tenía poco más de 20 años, le mostró al compositor, poeta, dramaturgo y diplomático una adaptación del adagio "robado" de Tomaso Albioni. La melodía, transformada en samba, dio origen a la primera canción firmada por ambos, "Como dizia o poeta", cuya letra Vinicius escribió meses después en un viaje en autobús a Bahía. "Porque la vida solo se da para quien se dio/Para quien amó, para quien lloró, para quien sufrió", dice la canción. "Como dizia o poeta" era el inicio de una década de trabajos juntos, en la que Toquinho compuso más de 150 canciones para el padre de la "Garota de Ipanema" y uno de los pilares de la bossa nova, que murió en 1980 a consecuencia de un edema pulmonar. A partir de ahí, había "canción y guitarra todos los días". "El lado profesional era una consecuencia de la amistad", afirma. "Nos dimos lo que ambos necesitábamos. Él me dio un conocimiento de vida y yo le di lo que no tenía más, que era juventud, el vigor de hacer las cosas, la creatividad, las canciones nuevas", relata. De las historias que puede contar, Toquinho retiene en su memoria el viaje en barco a Buenos Aires. Él estaba mareado y Vinicius, que consideraba el whisky el mejor amigo del hombre, bebía sin parar, como "solía hacer todos los días". "Un día, discutiendo unas cosas, me dijo que quien no sabe beber no tiene carácter. No hablaba de corazón, hablaba de boca hacia afuera. Era una agresión cariñosa", recuerda entre risas.
EFE
Facebook Twitter Google Plus YouTube