Aguasdigital

aguasdigital.com

Mundo

Jueves 16 de Agosto de 2018

Actualidad

Aguascalientes
23°
C
Parcialmente nublado
clima
23°C Parcialmente nublado
Aguascalientes
23°
C
Parcialmente nublado
clima
23°C Parcialmente nublado
Jueves 16 de Agosto de 2018
MUNDO | 26/04/2018 14:10

La lealtad entre Cuba y sus aliados marca la primera semana de Díaz-Canel

Los presidentes de Cuba y Bolivia, Miguel Díaz-Canel (d) y Evo Morales (i), hablan durante su encuentro el pasado lunes 23 de abril, en el Palacio de la Revolución de La Habana (Cuba). EFE/Archivo
Los presidentes de Cuba y Bolivia, Miguel Díaz-Canel (d) y Evo Morales (i), hablan durante su encuentro el pasado lunes 23 de abril, en el Palacio de la Revolución de La Habana (Cuba). EFE/Archivo (Foto:EFE )
La Habana, 26 abr (EFE).- La primera semana de Miguel Díaz-Canel como presidente de Cuba ha ilustrado el continuismo que él mismo prometió, plasmado en abrazos con los mandatarios de sus principales países aliados, Venezuela y Bolivia, y en su presencia en un importante evento sobre salud, un sector estratégico para la isla. El recién estrenado gobernante, hasta ahora primer vicepresidente cubano, ha protagonizado -que se sepa- cuatro actos en los últimos siete días, una actividad pública más intensa que la de su antecesor, Raúl Castro, de 86 años, quien permanecerá tres años más al frente del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal). Y en esas apariciones, pocas sorpresas: el protocolo para recibir a los visitantes de alto rango ha sido similar al que empleaba el menor de los Castro, y las notas oficiales de los encuentros difundidas por los medios estatales también mantienen el mismo formato y contenido que antes. El sábado pasado, apenas dos días después de asumir la jefatura del Estado, Díaz-Canel recibió al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuyo país es el principal aliado político y económico de Cuba, que recibe de Caracas petróleo a precios preferenciales a cambio del envío de médicos y maestros. "Venimos a renovar esperanzas, sueños y mirar al futuro", señaló Maduro en La Habana. De aquella visita, lo más llamativo fue que los cubanos descubrieron, con bastante sorpresa, que además de estrenar presidente también daban la bienvenida a una primera dama, la esposa de Díaz-Canel, Lis Cuesta, una pedagoga de 47 años que se convirtió en protagonista involuntaria del acto de recibimiento a Maduro. En Cuba hasta ahora no existía la figura de primera dama, ya que Fidel Castro siempre mantuvo su vida familiar en la más estricta intimidad, rozando el secreto de estado, mientras que su hermano Raúl enviudó antes de asumir oficialmente el cargo de presidente. Dos días después de la visita del mandatario venezolano fue el gobernante boliviano, Evo Morales, quien aterrizó en La Habana para felicitar en persona a Díaz-Canel y reforzar las estrechas relaciones bilaterales que ya existen entre la isla y el país andino. Con Morales en La Habana tuvo lugar, el lunes, el primer acto público del nuevo presidente, que asistió a la inauguración de la III Convención Internacional Cuba Salud 2018, y después acompañó a su colega boliviano a conocer el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología. El de la salud es un sector fundamental para la isla, ya que su principal fuente de divisas, por delante del turismo, es la prestación de servicios profesionales médicos en otros países, lo que reporta a las arcas del Estado cubano unos 6.000 millones de dólares anuales, según datos oficiales divulgados en 2016. A ello se suman la exportación de medicamentos, vacunas y otros productos biotecnológicos, y el "turismo de salud" que llega al país, donde existen varias clínicas especializadas en atender a extranjeros. Además de su peso económico, el prestigio médico de Cuba es también un asunto prioritario para la isla en cuanto a su proyección exterior, ya que el acceso universal y gratuito al sistema de salud es, junto a la educación, una de las dos principales banderas de la Revolución cubana. Al margen de estos actos, no ha sido una primera semana de movimientos políticos significativos por parte del nuevo Gobierno, toda vez que la primera decisión de Díaz-Canel fue la de posponer el nombramiento del nuevo Consejo de Ministros hasta julio, cuando tendrá lugar la primera de las dos reuniones anuales de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral). Nada más ser designado, el presidente decidió ratificar al actual gabinete ministerial, aunque avanzó que el recién nombrado primer vicepresidente del Consejo de Estado, Salvador Valdés Mesa, ocupará ese mismo cargo en el Consejo de Ministros que se anuncie en julio. El mandatario se estrenó el jueves al frente de dicho organismo, con un orden del día en el que la economía fue una vez más la protagonista, según una escueta nota divulgada en los medios oficiales. Los problemas ocasionados por irregularidades en operaciones del comercio exterior, la situación de las cuentas por cobrar y pagar, la hoja de ruta económica para este año y los resultados de la comprobación nacional al sistema de control interno realizado por la Contraloría General estuvieron en la agenda de la reunión. El Gobierno cubano, con problemas crónicos de liquidez, arrastra impagos a proveedores corrientes, ya que en los últimos años ha dado prioridad a la regularización de la deuda externa renegociada en 2015 con los países acreedores del Club de París, aunque ha manifestado su disposición a cumplir con sus compromisos financieros.
EFE
Facebook Twitter Google Plus YouTube