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MUNDO | 17/04/2018 08:40

Enrique y Meghan, boda entre la seriedad británica y el espectáculo americano

El príncipe Enrique y su prometida, la estadounidense Meghan Markle. EFE/Archivo
El príncipe Enrique y su prometida, la estadounidense Meghan Markle. EFE/Archivo (Foto:EFE )
Londres, 17 abr (EFE).- Si va a asistir a la boda del príncipe Enrique y Meghan Markle, no sea como Ed Sheeran o David Beckham. No utilice la mano izquierda para saludar a la realeza como hizo el cantante en un visita al príncipe Carlos, ni lleve un traje americano, como hizo el exfutbolista en la boda de Guillermo. Estas son algunas de las claves que William Hanson, experto en protocolo y etiqueta especializado en la casa real británica, aportó hoy en una reunión con los medios de comunicación en Londres. "Los británicos tienen un protocolo, una fórmula que siguen estrictamente. Meghan, por su parte, tiene su propio estilo, por lo que puede que de alguna forma lo rompa", sostuvo Hanson, quien también colabora con el tabloide británico "Daily Mail". Por ejemplo, Hanson destacó que las reverencias a la familia real se deben hacer agachándose levemente e hincando ligeramente la rodilla izquierda. También pueden hacerse inclinando la cabeza en señal de respeto, lo cual sería más adecuado que bajar el cuerpo entero. Estas normas se respetan también dentro de la familia real y, por ejemplo, Beatriz, duquesa de York, tendrá que hacerle la reverencia a Meghan y Enrique, mientas que la pareja deberá hacérsela a su vez a Guillermo, duque de Cambridge, y a su hijo Jorge. No obstante, pese a estas estrictas normas, el dúo se ha desmarcado del resto de la tradición británica con gestos como ir de la mano en público, algo que definen como una "preferencia personal". "No hay una regla específica sobre esto, Enrique y Markle se dan la mano en público, pero Guillermo y Catalina no lo hacen. Depende de la pareja", añadió. Una de las mayores dudas en torno a la boda es el título que Enrique y su prometida recibirán de parte de la reina Isabel II. Lo más probable es que la reina les dé a elegir a ellos entre varias opciones y a partir de ahí que ambos decidan, si bien la última palabra la tendrá la monarca. "Personalmente, creo que le nombrarán duque", apostilló el experto antes de explicar que, una vez que nazca el tercer hijo de Guillermo y Catalina, Enrique pasará a ser el sexto en la línea de sucesión. Respecto a Markle, Hanson mantuvo que su divorcio en el pasado no será un problema serio y que lo sería más si en lugar de Enrique fuera Guillermo. "Los tiempos han cambiado y están cambiando. Meghan no estará muy preocupada, es fuerte y tiene carácter, la van a aceptar", matizó. En cuanto a los detalles de la boda, el banquete se organizará en torno a mesas redondas y no a una gran mesa rectangular como la familia real británica acostumbraba en ocasiones pasadas. Además, se realizará una cena de prueba el día de antes, en la que Hanson aseguró que no se llevarán a cabo "demasiadas costumbres americanas". Los invitados a la boda, que se cifran en más de 2.000, recibirán una guía de protocolo con la vestimenta permitida para la ocasión. De este modo, se recomienda no llevar ropa de diseñadores americanos, como fue el caso de David Beckham en la boda de Guillermo en 2011, cuando lució un traje de Ralph Lauren, mal decorado con una medalla en la solapa derecha, en lugar de en la izquierda. Entre las claves destacan que las tiaras solo pueden ser vestidas por mujeres casadas, que los guantes estarán permitidos si se combinan con mangas cortas y que los zapatos de caballero deberán estar atados y ser de cuero. "En el caso de los periodistas y fotógrafos con llevar traje estará bien", relató entre carcajadas el experto en protocolo más famoso del Reino Unido. El hijo menor del príncipe Carlos y la fallecida Diana de Gales, de 33 años, se casará en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, a las afueras de Londres, el próximo 19 de mayo. Manuel Sánchez Gómez
EFE
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